Vestir un disfraz tonto, ir una fiesta a la que no tenias ganas de ir, durar horas en un centro comercial viendo como las cajas que cargas aumentan y aumentan hasta que no puedes ver nada, un arreglo desmedido (casi tan bueno como el de la morgue), ropa nueva, una alegría que contrasta con tu sarcasmo y apatía de toda la vida. Quizá les paso, si, efectivamente son las cosas que pasan cuando uno se enamora (aparte de las mariposas y el mundo color rosa).
Cada persona suele tener sus propias manifestaciones únicas. En mi caso, comencé a escribir algunos cuentos que compartía con aquella hermosa Dulcinea.
Me arremetió el deseo de desempolvarlos y mostrarlos al mundo, quizá para recordarme que soy capaz de amar, quizá solo para leerlos fuera de ese marco de Word que suele ser tan monótono. Sea cual fuere la razón de mí locura y antes de recobrar la cordura quisiera compartirles estos cuentos.
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